Arequipa forja héroes
Legado de honor y victoria que vive en la historia del Perú
En una emotiva ceremonia cargada de patriotismo y memoria histórica, se rindió homenaje a dos valerosos defensores de la patria: el excombatiente Miguel Ángel Gutiérrez Delgado y Luis Gutiérrez Neira, padre y tío bisabuelo, respectivamente, del docente y licenciado Marco Antonio Gutiérrez Medina. Ambos fueron protagonistas de momentos cruciales en la defensa del Perú.
Miguel Ángel Gutiérrez Delgado participó como excombatiente en la guerra entre Perú y Ecuador de 1941, conflicto determinante para la soberanía nacional. Por su parte, su tío bisabuelo, Luis Gutiérrez Neira, combatió en la histórica Batalla de Tarapacá durante la Guerra del Pacífico en 1879, enfrentamiento que simboliza la resistencia peruana frente a fuerzas invasoras.
Ambos héroes, naturales de Arequipa, compartieron no solo su origen, sino también la firme decisión de servir voluntariamente al país en tiempos de guerra. Su entrega fue reconocida con diplomas y condecoraciones que destacan su valentía y compromiso con la nación.
Durante la ceremonia, realizada en el salón de actos conmemorativo de la campaña militar de 1941, Marco Antonio Gutiérrez Medina, descendiente directo de estos ilustres soldados, expresó con emoción:
“Tenemos que dar a conocer estas historias a las futuras generaciones. Ellos defendieron la soberanía del Perú. Siento un orgullo inmenso por mi padre y mi tío bisabuelo, verdaderos héroes de la patria cuyo legado debe perdurar”.
Asimismo, resaltó la trayectoria de su padre, quien inició como soldado y ascendió a oficial, siendo además el primer voluntario en servir en su unidad. “Somos herederos de hombres valerosos. Hay que servir a nuestro país, no servirse de él”, afirmó ante los asistentes.
El docente Marco Antonio Gutiérrez Medina cuenta con 45 años de experiencia en la educación, formando jóvenes líderes en la UGEL 03, una de las más grandes del Perú.
Cabe destacar que Miguel Ángel Gutiérrez Delgado fue distinguido con el Diploma de Honor de la Orden Militar de Ayacucho, una de las más altas condecoraciones castrenses del país, otorgada en 1959 y firmada por el entonces presidente Manuel Prado. Por su parte, Luis Gutiérrez Neira recibió en 1902 el diploma de honor y la Medalla de Tarapacá, concedidos durante el gobierno del presidente Eduardo López de Romaña.
La ceremonia contó con la presencia de familiares y allegados, quienes acompañaron este significativo reconocimiento que reafirma el compromiso de mantener viva la memoria de quienes defendieron la patria con honor y coraje.
Este homenaje no solo enaltece a dos hombres, sino que también recuerda al país la importancia de preservar y difundir estas historias, que forman parte del alma nacional.



