EsSalud maltrata a asegurado
Denuncia que fue “despachado” en menos de dos minutos del policlínico de la avenida México, pese a presentar fiebre, náuseas, tos y fuertes dolores. Afirma que no recibió medicamentos ni descanso médico y que, ante la persistencia de los síntomas, tuvo que acudir a una clínica.
Un nuevo cuestionamiento a la atención de EsSalud. Un asegurado de iniciales A.A.R. denunció que acudió al servicio de urgencias del policlínico de la avenida México, perteneciente a la Red Almenara, aquejado de fiebre, náuseas, malestar general, tos y fuertes dolores de garganta y musculares. Sin embargo, según su testimonio, la doctora Darlene Rocha Rojas le habría dicho que se encontraba bien y que no correspondía otorgarle descanso médico.
El paciente aseguró que la atención duró menos de dos minutos y que, pese a solicitar medicamentos para aliviar el dolor de garganta y la fiebre, no recibió ningún tratamiento. Tampoco, afirmó, le explicaron las razones de los síntomas que presentaba desde la madrugada.
La indignación aumentó al recordar que, ese mismo día, su esposa había acudido al Hospital Edgardo Rebagliati con el mismo cuadro clínico, donde recibió dimenhidrinato, suero, medicamentos y el correspondiente descanso médico.
Ante la rapidez con la que salió del área de urgencias y la discusión que sostuvo con el personal de salud, otro asegurado le comentó que en EsSalud parecía más fácil recibir maltrato que una atención adecuada.
“¿Qué le costaba darle un calmante, algo para la fiebre? Ese tipo de personal le hace mucho daño a EsSalud”, cuestionó un asegurado.
SIN CALIDAD DE ATENCIÓN
Este caso vuelve a poner bajo la lupa la calidad de la atención y el trato que reciben los pacientes en los establecimientos de la seguridad social. La falta de explicaciones y la percepción de indiferencia frente al malestar de los asegurados alimentan el descontento de quienes esperan una atención oportuna y humana.
La nueva Presidenta Ejecutiva de EsSalud, Zulema Thomas, debería disponer las verificaciones correspondientes y determinar si la atención brindada cumplió con los protocolos médicos. Los asegurados merecen respeto, una evaluación adecuada y respuestas claras sobre su estado de salud.



