“Ha habido una política timorata frente al crimen”
Entrevista al Dr. Iván Torres La Torre
Por: Alejando Arteaga
El reconocido penalista hace una radiografía de la crisis de la seguridad. Apoya una posible modificación en el Código Penal y el Código Procesal Penal, responsabiliza a las” izquierdas y las derechas” de este grave problema y apunta una falta de voluntad política de mano firme contra el crimen.
-Con todo lo que vive el país ¿considera Ud. que la clase política tiene responsabilidad en esta crisis de seguridad?
-Pero por supuesto que hay una responsabilidad. En manos de ellos ha estado la historia del país, izquierdas y derechas han tenido gran responsabilidad en no tomar las medidas pertinentes, oportunas, adecuadas y útiles. Creo que ha habido muchos temores de afrontar esta situación. La responsabilidad política es enorme y declarar emergencia no es fácil para ningún político. Se expone por ejemplo a que haya un hecho criminal en pleno estado de emergencia y al político tradicional no le gusta asumir esas responsabilidades.
-Faltó voluntad política…
-Ha habido una política timorata frente al crimen. Frente a la situación del lavado de activos y otros delitos pese a que el Perú está adscrito a los convenios y tratados internacionales en este tema y pese a los esfuerzos del Ministerio Público y el Poder Judicial. Definitivamente no ha habido voluntad política de mano firme contra el crimen en este caso.
-¿Qué opina sobre la modificatoria al Código Penal y el Procesal Penal dentro del paquete de medidas que el Ejecutivo buscaría aprobar en el Congreso?
-Es acertado en la medida que nuestro Código Penal y nuestro Código Procesal Penal, sobre todo este último, fueron creados en un sistema garantista, es decir en el respeto irrestricto de todos los derechos humanos de los procesados. Pero sin dejar de ser garantista puede aplicarse otros sistemas penales o procesales penales con características diferentes. Por ejemplo procesos más sumarios o con una inmediatez que tanto le interesa al país, sobre todo en los casos de crimen organizado donde está la evidencia y la prueba. Yo creo que un juez tiene que atreverse a sentenciar dentro de un proceso inmediato.
-La delincuencia golpea y genera temor en la calle, pero muchos golpes se planean en las cárceles.
-Para nadie es un secreto que en los penales no solo aprende el crimen, sino que allí se planifica. Cómplices de organizaciones criminales ingresaban sin control, incluso con órdenes de captura, para coordinar acciones con los cabecillas presos. Con ellos entraban chips, celulares, drogas y otros objetos prohibidos. Se instalaban antenas para facilitar comunicaciones externas. Todo se sabía, pero faltaba voluntad política para actuar. Hoy, con medidas firmes como requisas, reubicación de internos y bloqueo de celulares y televisores, se busca cortar la conexión entre delincuentes presos y los que operan en las calles. Falta por hacer, pero estas acciones ya generan un impacto inmediato en las organizaciones criminales.
-¿Falta entonces una cárcel de máxima seguridad?
-Existe en todo el mundo los penales de máxima seguridad. Olvidémonos de si el Frontón es viable o no, pero una política de Estado puede estar basada en la seguridad nacional y esa política de seguridad nacional, de respeto a los derechos humanos, trae como consecuencia que haya penales de máxima seguridad. Tienes una justicia de máxima seguridad y una Policía de máxima seguridad porque el crimen organizado no se trata de robo de carteras, se trata de que estamos viviendo un problema que atenta contra la seguridad nacional del país.
-¿En qué consiste estos regímenes penitenciarios?
-En que por ejemplo están ubicados en lugares alejados, en los desiertos del norte y del sur, las zonas frías alto andinas o las zonas de la selva amazónica. Estos establecimientos se construyen no para hacinarlos de internos si no para elementos criminales de altísima peligrosidad. Además, se utiliza la alta tecnología para el ingreso y salida de los custodios, alta tecnología y observación permanente de la población penal, qué están haciendo, en que emplean su tiempo, porque hasta la cárcel tiene una cámara de video vigilancia. Tienen un régimen de visita cero y tienen un régimen de recreación mínimo, tiene un régimen alimenticio especial, la comida no viene de afuera si no que se elabora internamente porque ya sabemos lo que pasa con la “paila” en el Perú que sirve de camuflaje para varias cosas.
-Pero hay casos del personal penitenciario coludido con delincuentes en el penal ¿qué hacer?
-Adicionalmente a todo lo mencionado en la pregunta anterior se crea un ambiente donde pernocta el personal, que no sale y cuando sale sale en determinados horarios y bajo observación de inteligencia. Allí la contrainteligencia funciona respecto al custodio. Todo esto permite que los principales cabecillas o criminales estén en un determinado lugar bajo una vigilancia especial y todo bajo la gran doctrina de seguridad nacional que no implica la vulnerabilidad de sus derechos humanos.



