“Doctor” del proxenetismo dirigiría mafia desde prisión
Fue condenado a 29 años de cárcel el 2024 por los delitos de explotación sexual y proxenetismo.
Una presunta organización criminal dedicada a la prostitución y al tráfico de drogas dentro de penales del país estaría siendo dirigida desde el penal de Lurigancho por un interno condenado precisamente por estos delitos.
De acuerdo con denuncias de familiares de internos y fuentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), varias mujeres son captadas a través de redes sociales o mediante contactos directos. Sin embargo, una vez que aceptan participar en la red, ya no pueden abandonar la actividad debido a amenazas de muerte.
Según los denunciantes, el responsable sería Levi Bautista Auris, quien en setiembre de 2024 fue condenado a 29 años de prisión por los delitos de explotación sexual —incluida explotación de menores— y favorecimiento a la prostitución.
“A Bautista Auris le decían ‘el doctor’ porque cuando estaba en libertad colocaba prótesis o silicona a las meretrices con las que trabajaba; las ‘tuneaba’”, relató un informante.
El programa “China Polo” difundió el testimonio de una trabajadora sexual, quien señaló que fue contactada para llevar supuestos medicamentos a un interno. Sin embargo, los frascos estaban llenos de pasta básica de cocaína (PBC) y cocaína.
Según la información revelada, el gramo de PBC dentro del penal se vendería a dos soles, y cada mujer que ingresa al establecimiento penitenciario podría introducir hasta 800 gramos de droga. Con esta modalidad, se calcula que podrían obtener ganancias de hasta 50 mil soles semanales.
El reportaje de Panamericana Televisión también presentó dos testimonios: el de una interna del penal de Mujeres de Chorrillos y el de un recluso del penal de Lurigancho.
“Una vez que aceptas, cuando sales del penal te siguen, porque ese sujeto tiene gente afuera. Van a tu casa, toman fotos, graban a tu familia y luego te llaman desde dentro del penal para decirte qué tienes que hacer. Si no aceptas, te matan”, denunció un interno.



