“Jhonsson Pulpo” ya está en prisión
Pero el misterioso secuestro de Trujillo sigue
Alejando Arteaga / Fotos: Raúl Arriarán
Johnson Smith Cruz Torres, conocido como “Jhonsson Pulpo”, ya se encuentra en Lima luego de ser capturado en Bolivia, tras un trabajo de inteligencia que permitió ubicarlo e intervenirlo con apoyo de la cooperación internacional.
El detenido llegó por la tarde al Grupo 8 y es considerado un objetivo de alto valor por sus presuntos vínculos con la organización criminal “Los Pulpos”, de origen trujillano.
Durante el tiempo que permaneció prófugo en Bolivia, “Jhonsson Pulpo” habría intentado borrar sus huellas y cambiar completamente su apariencia. De acuerdo con información difundida por medios de comunicación, habría recurrido a cirugías estéticas, modificaciones físicas y una identidad falsa para evitar ser reconocido.
Las investigaciones señalan que habría utilizado el nombre de Santiago Saavedra Quispe durante su permanencia en territorio boliviano.
Cruz Torres es sindicado como uno de los cabecillas más peligrosos de “Los Pulpos”. Se le atribuyen investigaciones por homicidio calificado, sicariato, secuestro agravado, robo con subsecuente muerte y organización criminal. Además, pesa sobre él una sentencia de cadena perpetua por el asesinato de una comerciante ocurrido en Trujillo.

Uno de los casos que marcó su historial criminal ocurrió el 12 de marzo de 2020, cuando Juliana Eusta, de 60 años, conocida como “la reina de la papa de Trujillo”, fue atacada en el mercado La Hermelinda, en Florencia de Mora. La comerciante fue asaltada por dos sujetos y posteriormente murió como consecuencia del violento ataque.
La Policía capturó inicialmente a uno de los implicados, conocido como “Yachi”. Sin embargo, el análisis de las cámaras de seguridad permitió identificar posteriormente a Jhonsson Smith Cruz como otro de los presuntos responsables.
Este caso fue determinante para que se dictara en su contra cadena perpetua por robo agravado con subsecuente muerte, convirtiéndose en uno de los principales motivos de la búsqueda internacional que terminó con su captura.
El ministro del Interior, César Astudillo, supervisó el operativo y destacó la cooperación entre las autoridades de Perú y Bolivia, así como el apoyo de la DEA y el FBI, que permitió su expulsión inmediata hacia el Perú.
La caída de “Jhonsson Pulpo” representa un duro golpe para la estructura de “Los Pulpos”, organización que, según las investigaciones, habría extendido sus actividades criminales más allá del Perú, alcanzando países como Chile, Argentina, Bolivia y Ecuador.



